Mostrando entradas con la etiqueta lima. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lima. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de septiembre de 2008

Jovenes alegres siempre de corazon... A diez años del IV EJUTOR

Parece increíble: han pasado diez años desde el cuarto y último EJUTOR, Encuentro Juvenil Toribiano, que se realizó el 19 y 20 de setiembre de 1998 en el Campus de la Universidad Católica. Yo tuve la oportunidad de pertenecer al Equipo de Animación del tercer y cuarto encuentro y trabajar en la Vicaría de la Juventud.



La iniciativa partió del Cardenal Augusto Vargas Alzamora. Nos reuníamos jóvenes de todos los grupos juveniles de Lima, y con el nombre de Santo Toribio de Mogrovejo, gran Evangelizador del Perú, buscando ser:

"un encuentro de profunda espiritualidad cristiana y toribiana, y eso significa encuentro de oración, reflexión, y acción que mediante el encuentro con Dios, lleva a los jóvenes al encuentro con la comunidad y consigo musmo. Así, motivados por Toribio, realizamos acciones concretas de testimonio cristiano en cada ambiente de procedencia y en otros al servicio de la Iglesia local y del país." (Texto de orientación para el IV EJUTOR 98)
El primer EJUTOR se realizó en verano de 1996; el segundo en setiembre del mismo año, y el tercero en setiembre de 1997 (yo ingresé al Equipo en ese año, y el P. Carlos Castillo era el Vicario de la Juventud. El cuarto, como ya les conté, fue en 1998.

Comparto con Uds. las portadas de los cancioneros de los cuatro Encuentros:









Puedo contarles sobre todo del Encuentro de 1998, respecto al Equipo de Animación. Nos reuníamos en alguna Parroquia, y cuando no se disponía de un local, lo hacíamos en el Parque Castilla de Lince. La preparación la llevamos desde cuatro meses previos al Encuentro, no sólo aprendiendo cantos y dinámicas, sino con temas de formación, ensayos exigentes para la Misa (en el salón del Seminario de Santo Toribio), la preparación de los músicos, la reunión frecuente de los que coordinabamos los grupos de animación para cada subplenario. Imaginen, la época en que no se usaba tanto celular o messenger: ahí estábamos, trabajando en la oficina de la Vicaría, coordinando, pintando los carteles de los grupos, recibiendo las inscripciones de los participantes, editando el cancionero, compaginándolo según los colores de los plenarios... ¡Qué agradable era cuando llegaban algunos del Equipo y de los otros Grupos de trabajo! Compartíamos nuestro lonchecito: café y sanguchito de jamonada, para luego retomar la labor.

Más allá de lo anecdótico, tengo la experiencia de amistades que nacieron en esa época y perduran hasta ahora. ¡Dios nos puso en el camino! Les dejo una foto del Equipo al final del Encuentro y los nombres de todos.